Al final del camino encontre la luz, donde tu mano extendida buscaba la mia, la luz se hizo en tus ojos, brillantes me miraron y del infierno me rescataron.
Sentí que la vida me favorecia , cuando tus manos y las mias se entrelazarón, nos unimos en uno y con un beso sellamos nuestro destino.
No hay un adios, solo una distancia que nos separa El Olvido solo es el comienzo de algo nuevo Ante cualquier situación, el reloj nunca para. todo pasa

viernes

El plan...



Sentadas en el sofá, la una al lado de la otra, en la mesa de centro una bolsa de marihuana, un librillo de papel OCB, un paquete de ducados rubio, un mechero azul y otro amarillo. Tany se incorporo  para empezar a liarse uno;
- Ostia tenemos que ir a comprar el pan
- Si , termino de liarme este y vamos por que si me fumo otro yo ya no voy , jajajaja
-Ya te digo yo tampoco, y si no hay pan estos se van a mosquear, jajaja
- Compramos guarradas?
-Espera voy a ver cuanto dinero tengo .
Chusky se levanto a coger el monedero: -Joder que fumada voy; dijo, cuando empezó a sonar el teléfono.
Miro el identificador de llamadas
-Quién es?, pregunto Tany , cuando vio la expresión de su cara,
-Es la mama, le dijo mientras le pasaba el teléfono para que cogiera ella la llamada,
-Una mierda, voy muy fumada y paso de sus rollos, comento riéndose haciendo un gesto de rechazo al móvil. Ambas rieron a la vez , cuando dejo de sonar el teléfono.
-Bueno yo ya he acabado, cuánto dinero hay para guarradas?
-Tengo diez euros, el pan son a cincuenta céntimos, pillamos tres y el resto para lo que nos apetezca, mañana cobramos así que no hay que guardar para mañana.
-Vale, oye te hace que nos peguemos una sesión de Embrujadas cuando volvamos de comprar, nos liamos cinco petas mas y ni recibimos llamadas, ni abrimos la puerta.
-Vale, mientras lías los petas, yo hago la comida para que mañana se lleven a trabajar y nos pegamos la sesión.
Se miraron satisfechas por el plan que se les había ocurrido y se bajaron a comprar.
Iban riendo y hablando cuando entraron en el Erosky, cogieron las tres barras de pan, y se fueron a la sección del dulce, se tiraron treinta minutos eligiendo que es lo que les apetecía, ir a comprar guarradas fumadas era una tarea difícil ya que estaban hambrientas y  les apetecía tanto dulce como salado, así que al final salieron del supermercado, con una bolsa llena de pastelitos, dos paquetes de rufles , una coca-cola y tres barras de pan. Contentas por que iba a ser una tarde de las suyas, donde solo existían ellas dos y las embrujadas.